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Pedro Sariego sobre crisis de la Democracia Cristiana: “Yo espero que solucionen sus contradicciones y contribuyan a dar estabilidad a este país, que es la misión histórica que tiene el centro político chileno”

El ex seremi de Obras Públicas, académico UTFSM y candidato a senador por la Quinta Región analizó el declive representativo del Partido que históricamente ha sido de Centro político en Chile, y conminó a sus integrantes a efectuar un ejercicio de introspección y reflexión.
                               Es de público conocimiento que después de la Junta Nacional que realizó el pasado sábado 29 de julio, la Democracia Cristiana chilena está en crisis. Así lo demostró la renuncia del vicepresidente de la tienda, diputado Sergio Espejo, quien indicó a Emol que “la mayoría de los dirigentes de este Partido han escogido traicionar el interés superior de Chile y enviar una señal brutal de que la violencia contra las mujeres es una cuestión secundaria”, refiriéndose al apoyo que le dieron a la candidatura de Ricardo Rincón algunos sectores del partido. Posteriormente, la senadora Goic ha retomado su candidatura a Presidenta, ha anunciado la separación de Rincón como candidato a senador y, por su parte, éste ha anunciado que eso es un “golpe de Estado” en la DC. Pedro Sariego realizó un completo análisis sobre esta punta de iceberg de una crisis y el resultado que se vislumbra ad portas de las Elecciones 2017.
               “Yo considero que la Democracia Cristiana es uno de los grandes partidos chilenos de los últimos años que ha venido en declinación, debido a sus múltiples contradicciones entre lo que quiere ser y lo que realmente es. Lo que ocurre últimamente me parece total y absolutamente extraño. La crisis que ha desatado el diputado Rincón y la encrucijada en la que está el Partido es bastante compleja. La DC nace como alternativa social cristiana por los cambios y reivindicaciones sociales de mediados del siglo XX. Fue alternativa a la Derecha de la época, pero también a los movimientos revolucionarios de Izquierda que se desarrollaron en América Latina en el marco de la Guerra Fría. Fue Oposición a Allende en unión a la Derecha representada en el  Partido Nacional de aquella época, fue Oposición a Pinochet con toda la Izquierda chilena y han gobernado con la misma post Dictadura. Han tratado de dar equilibrio al país en reiteradas ocasiones, aunque su papel, a mi juicio, muchas veces ha sido malentendido”, indica el candidato a senador por la Quinta Región.
               Añade, “con todas sus contradicciones, la DC no puede olvidar su papel en los gobiernos de la Concertación. Fue el pilar eje de los gobiernos que se caracterizaron, por lo menos hasta el primer Gobierno de la señora Bachelet, por administrar y profundizar el modelo económico que dejó Pinochet. En los hechos no hubo ningún intento de cambiar el modelo, sino que durante esos 20 y tantos años antes de Piñera, lo que hizo la Concertación encabezada por la DC fue enraizar el modelo en todas sus dimensiones. Inclusive, se llegó a plantear por ejemplo que era muy bueno que todos los sectores chilenos tuviéramos acceso al crédito, que fue finalmente lo que ocurrió, y creo no equivocarme al decir que en ese papel la DC se sintió siempre cómoda”.
                               Indica que “el regreso al poder de la Presidenta Bachelet trae a la DC del brazo del Partido Comunista al Gobierno, en el marco del eufemismo llamado Nueva Mayoría, y los ha tenido viviendo en una permanente contradicción; la DC no ha estado nunca cómoda en este Gobierno que se ve a sí mismo protagonizando cambios. De partida, hacer Gobierno con el Partido Comunista es súper sui géneris para un Partido que nació para ser una alternativa a ellos a escala planetaria, especialmente cuando hoy hay problemas de índole internacional, específicamente en América Latina. Cuando hay un problema con Cuba, donde hay sectores de Cuba muy afines a la DC que piden libertad en este país, la DC se estremece cuando el PC apoya al Régimen”.
                               El ex seremi de Obras Públicas señala que “hoy día pasa un poco lo mismo con el caso de Venezuela, donde Maduro hace una especie de autogolpe con esto de la Asamblea Constituyente y obviamente que el alma de la DC, que considera que Venezuela ya es una Dictadura, se estremece nuevamente porque el PC sale a apoyar “los avances” del régimen chavista y a solidarizar benevolentemente con Maduro. Lo cierto es que gobiernan Chile junto al PC y con otros sectores afines de la Izquierda, en permanente contradicción”.
                               “En ese marco, lo que más me llama la atención de la DC es que en los últimos años de gobierno con el PC, ya no se define de centro. Ellos reiteradamente nos dicen que son de centro-izquierda, no sé ni me explico por qué ese afán de huir del centro. Me llama la atención que la DC quiera huir del centro y hoy se defina y compita por el elector de centro-izquierda” declara Sariego.
TIEMPO DE REFLEXIÓN E INTROSPECCIÓN
                               El académico porteño asevera “en medio de todo esto vemos a la señora Goic intentar dar una especie de respiro a la DC para que se encuentre consigo misma. La DC tiene la necesidad de encontrarse con el deber de sus orígenes y redefinirse a partir de la lectura que haga, para cumplir el papel que la historia le tiene reservado en Chile para lo que viene. Veo también que por situaciones fortuitas, de sumas y restas de intereses de los actuales parlamentarios, ese proyecto se quiere deshacer, y es una lástima realmente. La DC está en un tremendo conflicto interno entre lo que realmente es y lo que quiere ser. Quiere ser de centro-izquierda, pero en realidad su gente es más de centro. A mí me sorprenden mucho las definiciones de algunos de sus líderes que -hay que decirlo con todas sus letras- tienen un perfil por origen, por historia, más de Derecha que de Izquierda, y se presentan como centro-izquierda. Independientemente de eso, de verdad muchos chilenos veríamos con buenos ojos es que la DC hiciera el ejercicio nuevamente de leer sus orígenes, reencontrarse con su historia y que a partir de eso proyectara su futuro”.
                               Pedro Sariego concluye: “ahora bien, a ojos de muchos chilenos, muchos de los actores de la DC están más interesados en el poder por el poder que en hacer este ejercicio que interpreto propone hacer la señora Goic, que no es trivial, porque es como pasar por el desierto. Se dice que un tiempo de reflexión o de introspección si se quiere, no existen en política, que no hay tiempo para éstos, y que el día a día exige respuestas directas. Bueno, a mi juicio, por no hacer ese ejercicio no estarían en esta situación de conflicto con ellos mismos y con los que han sido sus compañeros de ruta por todo este tiempo. Así es que yo espero que solucionen sus contradicciones y contribuyan a dar estabilidad a este país que es la misión histórica que, en grandes líneas, tiene el centro político chileno”, finalizó.

 

 

 

 

 

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