Colegio Poeta Daniel de la Vega despide a uno de sus destacados maestros con emotiva ceremonia

La comunidad educativa Danielina se reunió el viernes pasado para realizar un reconocimiento y despedir de sus labores docentes a uno de sus más queridos profesores, el Señor René Roldán, quien más que enseñar Matemáticas y Física por 26 años en el establecimiento, dejó su huella en el aula y en cada uno de sus alumnos.
               Corría el año 1986 cuando René Roldán comenzó a impartir clases en el establecimiento quilpueíno y ,al mismo tiempo, a darle un sello inigualable que quedará grabado por siempre en cada uno de sus colegas, estudiantes y apoderados. Con una paciencia infinita, cada día de clases hacía que los alumnos entraran a un mundo abstracto a través de trenes, motores y ejemplos que permitían que las horas pasaran volando y que el aprendizaje estuviera absolutamente enlazado con una enseñanza pedagógica y vocacional.
               Con un cariño inmenso, su trato hacia todos los miembros de la comunidad era especialmente diferente. Entregando un mensaje de amor y respeto por el prójimo y por el entorno, el distinguido profesor demostró que aún existe una esperanza de que el mundo cambie en forma positiva, y de que los seres humanos tienen en sus manos ese poder.
               Alumnos de todas las edades despidieron su labor educativa y le manifestaron un «hasta siempre»  el viernes pasado en el patio del colegio que muchas veces grabó su mensaje positivo y de reflexión. Con cantos y sentidos discursos que llegaron a las lágrimas, toda la comunidad se hizo presente para demostrarle su afecto y agradecimiento por la labor realizada.
               El sentimiento era generalizado. Todos querían demostrar de alguna manera que René estaba en sus corazones. Ex alumnos del establecimiento trataron con palabras de resumir y representar el sentir de tantos que se formaron junto al pedagogo, tantos que recordaron sus enseñanzas y conocimientos en las aulas universitarias y, por qué no decirlo, en el diario vivir.
               Apoderados y docentes también se unieron al homenaje y, finalizada la ceremonia, con prolongados abrazos todos y cada uno esperaron su turno para estar a su lado, fotografiarse con él y continuar con la característica tradición Danielina, en donde todos conforman una gran familia inserta en el progreso de la comunidad quilpueína.
En la oportunidad, la directora del establecimiento Eliana Rojas, entregó como reconocimiento la imagen del Quijote de la Mancha.
               Y, como en la ocasión, Lily Saldivia, jefa de UTP  evocara en su discurso de despedida las palabras de Antonio Machado:
«Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar».
Gracias René por acompañarnos en nuestro camino.
Estudiantes del plantel y ex alumnos se hicieron presentes en la ceremonia. 

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