CORE fiscalizó compleja situación de Escuela Ramón Barros Luco de Valparaíso

Altos costos del proyecto hacen peligrar su ejecución.
               La Comisión de Control de Gestión y Fiscalización del Consejo Regional (CORE) de Valparaíso, se constituyó en la municipalidad de la misma comuna, para recabar antecedentes de la compleja situación en la que se encuentra la iniciativa de reposición de la Escuela Ramón Barros Luco, debido a que las obras están abandonadas y el alto costo del proyecto hace prácticamente inviable su continuación, mientras que los alumnos están hacinados en las dependencias de otro recinto de educación privado.
               Así lo informó el presidente de la comisión, Roberto Chahuán, tras reunirse con el SECPLAC, Tomás Ochoa, y el Director de Obras de Valparaíso, Matías Valdés.
                “Es vergonzosa la condición en que se encuentran esos niños actualmente, hacinados en la Scuola Italiana de Valparaíso, debido a que las dependencias de la Escuela Ramón Barros Luco no están habilitadas para funcionar pues en 2010 se había solicitado alrededor de $1.500 millones para su ampliación, pero con posteridad al terremoto y dado el cambio de normas de construcción, el proyecto inicial fue reemplazado por uno de reposición total, cuyo costo subió a $4.800 millones”, explicó el consejero regional.
               Igualmente, el presidente de la Comisión de Régimen Interior del CORE de Valparaíso, Manuel Murillo, manifestó que “es lamentable cómo se ha ido gestando la construcción y la postulación a los diferentes fondos existentes para mejorar la infraestructura de un recinto educacional tan emblemático para Valparaíso como es la Escuela Ramón Barros Luco, que albergaba a 800 niños y hoy sólo quedan 500 alumnos, quienes asisten a clases en algunas salas de una escuela particular. Los niños no tienen cocina ni comedor, almuerzan en sus propios puestos en la sala de clases, lo que da cuenta de cómo incluso se podría hablar de maltrato a estos niños de una escuela pública, en medio de una Reforma Educacional”.
               A ello agregó que “cuando un proyecto cambia su costo de $ 1.500 a $ 4.800 millones, es prácticamente decirle a la comunidad que éste nunca se va a construir. Es más, la gente debe saber que si fuera posible y estuvieran disponibles los recursos, recién para el 2018 o 2019 se podría contar con la nueva escuela”.
               Finalmente, Murillo hizo un llamado a las autoridades a sensibilizarse con la situación de los alumnos y sus familias. “La verdad es que hoy no hay fechas y se está tratando de ingresar esta iniciativa al Consejo de Monumentos Nacionales, y que el Consejo Regional (CORE) de Valparaíso, a través de la glosa patrimonial, pueda asignar más de $ 3.000 millones para su financiamiento, escenario que también es complejo”, concluyó.

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