InformAborto tras el anuncio de Bachelet: “el genocidio desde el Estado vuelve a Chile”

La agrupación llegó hasta La Moneda para “mostrarle a Chile nuevamente la atrocidad del aborto, con imágenes reales de niños abortados”.  Aseguran que la iniciativa reinstaurará la tortura y la desaparición de chilenos, y que deja solas a las mujeres ante las situaciones vulnerables. 
               “Hoy es un día negro para Chile—dijo Rosana Landaluce, vocera de InformAborto el pasado sábado en la Plaza de la Constitución, frente a La Moneda—, nuevamente se están abriendo las puertas para torturar y desaparecer chilenos, ya no en centros de detención, sino que en el vientre de sus madres”.  Y, agregó, “nos indigna y nos entristece que aquellos que fueron capaces de defender valerosamente los derechos humanos en Chile, durante la Dictadura, ahora sean los que quieren imponer, desde el Estado, el asesinato impune de chilenos por nacer”.
               La presidenta Michelle Bachelet explicó que el Gobierno legislará sobre las tres causales ya conocidas, como una forma de ayudar a las mujeres en situaciones vulnerables.  Al respecto, comentó Francisco Subercaseaux, también vocero de InformAborto: “el aborto no ayuda a las mujeres.  El aborto, en la realidad, las deja solas.  Sirve de excusa para que el hombre no se haga cargo de su paternidad y abandona a las mujeres que se encuentran en situaciones de riesgo y de vulnerabilidad.  Lo que Chile necesita son programas eficientes de apoyo a la mujer embarazada, que la acojan, la ayuden a tener a su hijo y le den herramientas para tener un futuro mejor.  También necesitamos programas que involucren a los hombres, que nos ayuden a asumir la paternidad y a hacernos responsables de nuestros actos.  Matar niños nunca ha servido para solucionar nada, al contrario, un aborto es el inicio de un grave problema para la mujer: depresión, intentos de suicidio, problemas con el siguiente embarazo, y una larga lista más de secuelas.  Con el aborto la sociedad descarta miembros y se lava las manos”.
               La indignación de los integrantes de InformAborto aumentó tras la presentación de este proyecto, sobre todo al escuchar las cifras entregadas por Bachelet, quien sostuvo que, en promedio, en Chile cada año se hospitalizan 16 mil 510 mujeres con embarazos de menos de 23 semanas relacionados con el peligro de vida de la madre y cuando el embrión presenta alteraciones estructurales congénitas, genéticas graves e incompatibles con la vida extrauterina.
               Según los datos, en el país mueren 500 casos al año en este punto.  “Llama la atención cómo los números del Gobierno se contraponen a los números de los estudios científicos serios.  Chile tiene la tasa de mortalidad materna más baja de toda América, después de Canadá.  ¿Cómo es posible que se esgrima la salud de la madre como razón para matar chilenos—se pregunta Landaluce—cuando hay otros países que imitan nuestro modelo para bajar la mortalidad materna?  El aborto seguro no existe.  Cada aborto tiene serios riesgos para la salud de la mujer y después de un aborto una mujer tiene un 65% más de probabilidades de morir dentro de los 180 días post aborto, que una mujer que lleva a término su embarazo.  ¿Por qué no habla de estas cifras el Gobierno?”, indicó el representante.
               Subercaseaux subrayó que “a la presidenta se le olvida que todo niño que es catalogado de inviable está todavía vivo en el vientre de su madre.  Un aborto en caso de la mal llamada inviabilidad es igual el asesinato de un ser vivo, aunque ese niño viva dos minutos fuera del vientre de su madre.  En el caso de violación, si bien el sufrimiento de la mujer violada es atroz y tiene mucho que procesar, mejor es apoyarla y ayudarla a dar en adopción al niño que agregarle a su sufrimiento el asesinato del niño que lleva en su vientre.  Nadie parece recordar que el niño concebido en una violación no tiene la culpa de nada, que, en general, viene sano, y que no merece ser torturado y asesinado por los delitos de su padre.  Culpar a los hijos por lo que han hecho sus padres es de sociedades muy poco avanzadas”.
               Dentro de las novedades presentadas por Bachelet hoy, está la posibilidad de abortar a las 18 semanas de gestación, cuando se es menor de 14 años y se ha sido violada.  Además, se privilegia la confidencialidad por sobre la denuncia.  “Con esto—explica Landaluce—se favorece en un cien por ciento al violador y se deja a la mujer a merced de su victimario.  Una chica de 13 años que va por un aborto, en general ni siquiera sabe lo que es un aborto. Si llega hasta un centro médico pidiendo uno es porque la ha llevado hasta allá el violador.  Los médicos, entonces, en vez de tener, por ley, que denunciar el hecho, privilegiarán la confidencialidad, harán el aborto, y mandarán de vuelta a la niña donde su abusador.  ¿Qué país hace eso? ¿Qué tipo de Gobierno tenemos que busca dejar en el total desamparo a las niñas abusadas?”.
               Subercaseaux comentó, al respecto: “¿Cómo, una niña de 13 años, con 18 semanas de embarazo, probará que ha sido violada, si ni siquiera habrá una denuncia y no habrá una investigación?  Esto es, realmente, una puerta gigantesca para el aborto libre.  Chile tendrá que levantarse, una vez más, contra el genocidio de Estado”.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *