La importancia del autocuidado para controlar la hipertensión en pandemia

¿Hay relación entre la hipertensión arterial y el Covid-19? ¿Aumenta el riesgo para pacientes infectados por el virus, continuar con la ingesta de los medicamentos para la presión arterial alta?

Afortunadamente para todos ellos, la respuesta es “no”. Un estudio realizado por la Escuela de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York publicado en “The New England Journal of Medicine”, no encontró ningún vínculo en las pruebas realizadas con la utilización de cuatro clases de medicamentos para el tratamiento de la hipertensión y una mayor probabilidad de dar positivo en un test de coronavirus.

La investigación tampoco halló un aumento sustancial en el riesgo para pacientes graves, es decir, quienes están en cuidados intensivos o usando un ventilador mecánico por ejemplo.

De acuerdo con el Dr. Claudio Suárez, responsable del área de Medical Affairs para Siemens Healthineers Latinoamérica, es clave diagnosticar esta enfermedad silente en forma activa, sobre todo en pacientes con antecedentes de riesgo familiar o individual (obesidad, sedentarismo, tabaquismo, etc.).

“La pesquisa y control oportuno de la hipertensión permite disminuir el efecto dañino sobre órganos nobles como el corazón, cerebro o riñón; junto a mejorar las condiciones del paciente para enfrentar enfermedades que significan un alto estrés metabólico, como lo es el COVID-19”, explicó el profesional.

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad crónica que afecta a más del 25% de la población mundial. En América Latina y el Caribe, entre el 20% y el 40% de los adultos la padecen, lo que representa cerca de 250 millones de personas.

Este dato resulta preocupante, debido a que la presión arterial elevada es el principal factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares isquémicas del corazón -cuando las arterias que suministran sangre al músculo del corazón se obstruyen, de manera parcial o completa- y enfermedades cardiovasculares. Según la Organización Mundial de la Salud, la hipertensión arterial es responsable del 45% de los infartos y el 51% de los ataques cerebrovasculares.

En tiempos de COVID-19, las recomendaciones para quienes tienen esta condición es continuar con el tratamiento indicado por su médico y consultarle ante cualquier duda. De igual modo, se sugiere implementar hábitos más saludables como reducir el peso, limitar la ingesta de sal diariamente y practicar actividades deportivas, siempre supervisadas por un experto.

También es importante reducir la ingesta de grasas saturadas, aumentar el consumo de frutas y verduras, bajar el consumo de alcohol y suprimir el tabaco. “El autocuidado resulta trascendental para disminuir los efectos nocivos que esta patología puede presentar de forma súbita o en forma latente en el tiempo”, agrega el doctor Suárez. 

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