Quién nos enseña……..

 

Por: Carolina Castro Aguilera, asesora Oficina Parlamentaria HD Marcelo Schilling R.
Desde niñas, se nos enseñaba a jugar a la mamá. Nos regalaban tacitas, muñecas, coches y, el mensaje subliminal queda grabado en nuestro interior.
Crecemos, la mayoría pensando que pronto vendrá nuestro príncipe azul y  que el día de nuestro matrimonio será el principio de esa vida de ensueños, donde  ya no jugaremos, sino que cumpliremos con la línea trazada por la sociedad desde nuestros más tiernos años y nuestras tacitas serán reales.
Pero…. Quién nos enseña:
Que no siempre soñaremos,
Que, el ser compañera en muchas ocasiones lleva consigo una entrega sublime, maravillosa y recíproca y en otras, no tanto.
Que, tal vez y a pesar de muchos esfuerzos, también debemos estar preparadas para la adversidad, ya que muchas veces al salir el sol, el sueño se termina.
Que, si tuvimos la opción de estudiar, también tendremos que desarrollarnos profesionalmente por un tema personal, además de ser el pilar de nuestro hogar.
Que, si no estudiamos, será aún más difícil y -a fuerza de dolor y necesidad- aflorarán capacidades que jamás imaginamos tener.
Qué,  al regresar en las tardes, y -muchas veces al anochecer- después de una larga jornada de trabajo, deberemos multiplicarnos, convirtiéndonos en cocineras, aseadoras y algunas veces en profesoras, enfermeras y psicólogas.
Quién nos cuenta, que cuando  nos venza el cansancio, nos dormiremos pensando en el día de mañana, en nuestros hijos, en sus sueños, en sus carencias y en la forma de suplirlas.
Que, lloraremos muchas penas que no serán directamente nuestras, pero que desearemos que lo sean.
Qué, al pasar los años nos iremos olvidando de nosotras mismas, de dedicarnos un minuto, de lo valiosas que somos.
Porque eso somos: “Valiosas”. Privilegiadas desde que nacemos, ya que tenemos la bendición de poder concebir. Y,  si por esas cosas de la vida, nos toca jugar solas, tendremos la entereza de hacerlo, porque esas tacitas serán llenadas esta vez con el líquido más dulce que jamás existió, con el más real, con el AMOR DE MADRE.

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