Sociólogo UPLA advierte que la batalla política de la élite chilena por mantener sus privilegios y poder, será fuerte y compleja

El doctor Francisco Báez indica que la ciudadanía tiene altas expectativas sobre un Gobierno que se debiera centrar más en los derechos colectivos que en las libertades individuales.

La necesidad de avanzar en un diseño institucional capaz de articular libertad individual, derechos sociales, derechos culturales y de reconocimiento será uno de los principales desafíos del Presidente electo Gabriel Boric Font, afirma el doctor Francisco Báez Urbina, académico de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), quien plantea que el relato del nuevo gobierno es y debiese ser de carácter redistributivo, feminista y medioambiental.

“Estamos entrando a un nuevo ciclo político que estaría dejando por fin atrás la transición a la democracia, un largo período de 30 años en que se construyó una democracia de mercado que frenó en cierto sentido muchas de las demandas sociales de la última parte del Siglo XX. El estallido dejó ver esa crisis y hoy estamos en un proceso constituyente que nos debería llevar a conformar un modelo de desarrollo distinto no tan centrado en las libertades individuales, sino en los derechos sociales colectivos”, dice el doctor Báez, quien agrega que aquello que se llamó “Transición a la democracia” solo fue la consolidación de una economía de mercado (una democracia de mercado).

Por lo anterior, plantea que ese ciclo político que se inicia se asocia a un nuevo concepto de democracia de carácter social, el cual probablemente genere resistencia en la oligarquía chilena.

Además, el sociólogo UPLA sostiene que el escenario no es muy favorable, debido a que las fuerzas políticas en el congreso están divididas; el escenario económico externo e interno es complejo y aún está en proceso la nueva Carta Fundamental. Por ello, dice que lo más probable es que éste sea solo un gobierno de transición a las grandes transformaciones que las mayorías demandan.

“El conjunto de instituciones que hay que transformar es muy grande y el modelo neoliberal que se instaló en 30, 40 años, involucró cambios muy profundos, del punto de vista antidemocrático, y revertir esa situación no va a ser fácil… Los sectores de la oligarquía financiera que han gobernado durante estos 30 años no van a querer dejar sus privilegios y no van a querer dejar el modelo que les dio esa gran capacidad de captar todas las oportunidades del mundo. Se han apoderado de todas las fuerzas productivas de este país… Se fueron transformando en grandes captadores de oportunidades, y van a dar una batalla política dura”, concluye, refiriéndose a que distintos grupos económicos han tomado el sistema político, los recursos naturales, los medios de comunicación, quienes, además, se han parapetado en gremios empresariales muy poderosos.

 

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